Como se había hecho costumbre, yo haciéndome una mani para cada encuentro de mi selección, hoy porque mi Diosito así lo quiso, se acabo el sueño para nosotros, aun así, estoy muy orgullosa, solo queda decir, Gracias Dios, Gracias Pékerman, Gracias Tricolor.
Esta vez, decidí hacer unas guacamayas, Brasil y Colombia comparten parte de la selva amazónica, habitad de esos pintorescas aves.

